La Música de Sergio

sábado, 15 de mayo de 2010

Dicen que no tengo tiempo



Tu tiempo, mi tiempo, el tiempo… el tiempo ajeno, el tiempo con dueño, el dios tiempo…

Uno es ajeno, el que llevas en tu muñeca con el sonar del tic tac, el que te dirá que vas tarde, el que tranquilizara porque aun falta para que se acabe la espera, el que se perderá cuando estés feliz y no notes su pasar… el que traerá la noche, el que marcará el día… el tiempo de la maquina que un día no tendrá batería.

Dicen que no tengo tiempo, que me quedan apenas dos telediarios,telediarios que ya no veo, que vaya ganas que tengo de meterme en estos berenjenales, ya con la edad que tengo, con sobrinos y sobrinas, formando barullo cuando uno los va a ver, que tú ha un no tienes nada; pero a mi ellos y ellas nos animan a seguir en la brecha y disfrutan viéndonos felices. Y eso que no puede venir a visitarme, son muy pequeños a un para venir solos; y a sus padres los trabajos los mantienen tan ocupados…

Dicen que no tengo tiempo. ¡Qué más da! Tengo futuro. El tiempo es una dimensión; el futuro es una esperanza que no se puede acotar con segundos, minutos u horas, y que palpita con los latidos del corazón. Por eso me hace sentir vivo; por eso disfruto de ella, pisando a tope el acelerador a mi expectativas.

Dicen que no tengo tiempo, pero yo les digo que para qué otra cosa sirve el tiempo salvo para tiranizarnos. Poco importa la falta de tiempo cuando yo me duermo a la noche con tu rostro grabado en mis retinas de tanto pensarte a lo largo del día, que no me canso de echarte el lazo de mis ojos, embrujados por tu belleza. Y me despierto sabiendo que una nueva jornada a tu lado es como una tregua, como una prorroga, como la que espero que mañana el Teneife nuestro Tenerife la gane, y que yo disputo con la frescura del que ha sido reserva durante mucho tiempo, a la espera de ganar la titularidad que tú me has dado.

Dicen que no tengo tiempo… Y qué puede importarme si a tu lado un siglo es un segundo. Ni toda la eternidad a tu lado me bastaría para colmar mis glotonerías de tu presencia, que de tanto estar a tu lado, tú tan dulce, me he ganado el apodo, y con orgullo lo llevo, de "el empalagoso" y "pegatina".

Dicen que no tengo tiempo… Y yo me rio de ellos; pero si juntos sumamos más de sesenta años, un bagaje de experiencia que para sí quisieran muchos de los que tanto nos critican, murmuraciones que no conforman más que un ramillete de envidia, telaraña que hace que el tiempo pase tedioso para quienes nos miran con recelo.

Dicen que no tengo tiempo… Pues resulta que este es nuestro tiempo, el instante propicio para saborear todas y cada una de las oportunidades que nos ofrece la vida, algunas de ellas vividas a destiempo, o justo en el tiempo más oportuno para que nos sea fácil exprimirle hasta la última gota de su jugo.

Dicen que no tengo tiempo… Y no se dan cuenta que mi tiempo es un soplo de aire renovado que aspiramos con intensidad y en el que perdemos la noción del tiempo, ganado la plena felicidad.

Dicen que no tengo tiempo… ¡Qué sabrán ellos del tiempo! Mi vida quedó parada en tu vida desde el mismo momento en que apareciste por las puertas de la residencia para romper mi soledad, ese látigo que fustigaba mi tiempo, haciéndolo interminable.

Tiempo, Tiempo, que es el Tiempo si tu no estas.

Feliz Tarde de Sábado *

viernes, 14 de mayo de 2010

Estrés (del inglés stress, 'fatiga')



Esta tarde no he parado de comer,y como he estado por casa ha tocado ver tele, y haciendo un pequeño calculo de todo lo visto,les puedo contar que todos los días tenemos que comer una manzana por el hierro y un plátano, por el potasio y para que no tiren más a nuestros barrancos. También una naranja, para la vitamina C, medio melón para mejorar la digestión y una taza de té verde sin azúcar, para prevenir la diabetes.

Todos los días hay que tomar dos litros de agua (sí, y luego mearlos, que lleva como el doble del tiempo que llevó tomárselos) me recuerda esto a cuando uno era joven por chamberí,y al mear cantaba aquello de mi agüita amarilla, de Pablo carbonel Toreros muertos.

Pero sigamos con el que todos los días hay que tomarse un Activia o un Yogurt para tener 'L. Cassei Defensis', que nadie sabe qué mierda es, pero parece que si no te tomas un millón y medio todos los días, empiezas a ver a la gente como borrosa..

Cada día una aspirina, para prevenir los infartos, más un vaso de vino tinto, para lo mismo. Y otro de blanco, para el sistema nervioso. Y uno de cerveza, que ya no me acuerdo para qué era. Si te lo tomas todo junto, por más que te dé un derrame ahí mismo, no te preocupes pues probablemente ni te enteres, pero nadie me habla del Arehucas que es lo que me gusta coño.

Todos los días hay que comer fibra. Mucha, muchísima fibra, hasta que logres defecar un sweater. Hay que hacer entre cuatro y seis comidas diarias, livianas, sin olvidarte de masticar cien veces cada bocado. Haciendo un pequeño cálculo, sólo en comer se te van como cinco horitas.

Ah, después de cada comida hay que lavarse los dientes, o sea: después del Activia y la fibra los dientes, después de la manzana los dientes, después del plátano los dientes... y así mientras tengas dientes, sin olvidar pasarte el hilo dental, masajeador de encías, buche con Plax...

Mejor amplía el baño y mete el equipo de música, porque entre el agua, la fibra y los dientes, te vas a pasar varias horas por día ahí adentro.

Hay que dormir ocho horas y trabajar otras ocho, más las cinco que empleamos en comer, veintiuno. Te quedan tres, siempre que no te agarre algún imprevisto. Según las estadísticas, vemos tres horas diarias de televisión. Bueno, ya no puedes porque todos los días hay que caminar por lo menos media hora (dato por experiencia por la avenida de Anaga: a los 15 minutos regresa, si no la media hora se te hace una).

Y hay que cuidar las amistades porque son como una planta: hay que regarlas a diario. Y cuando te vas de vacaciones también, supongo.

Además, hay que estar bien informado, así que hay que leer por lo menos dos diarios uno de aquí y otro de Gran canaria, más que nada para saber que pasa en las islas, y un tercero de fuera según lo tu ideología, pues el contrario, más que nada para saber que piensan ellos y criticar, y algún artículo de revista, para contrastar la información. ¡Ah!, hay que tener sexo todos los días(quien pueda claro), pero sin caer en la rutina: hay que ser innovador, creativo, renovar la seducción, tener juguetes y no un perro que te mire.

Eso lleva su tiempo. ¡Y ni qué hablar si es sexo tántrico!! ( que según me cuentan y te recuerdo: después de cada comida hay que cepillarse los dientes!).

También hay que hacer tiempo para barrer, lavar la ropa, los platos, y no te digo si tienes perro(Tolo)u otra mascota... ¿hijos? ¿ sobrinos? y de más familiares,Amen¡

En fin, a mí la cuenta me da unas 29 horas diarias. La única posibilidad que se me ocurre es hacer varias de estas cosas a la vez, por ejemplo: Te duchas con agua fría y con la boca abierta así te tragas los 2 litros de agua.

Mientras sales del baño con el cepillo de dientes en la boca le vas haciendo el amor (tántrico) parado a tu pareja, que de paso mira la TV y te cuenta, mientras barres.

¿Te quedó una mano libre? Llama a tus amigos. ¡Y a tus padres!! Tómate el vino (después de llamar a tus padres te va a hacer falta).

El Yakult con la manzana te lo puede dar tu pareja mientras se come el plátano con el Activia, y mañana cambian.

Y menos mal que ya crecimos, porque si no nos tendríamos que clavar un Danonino Extra Calcio todos los días...

Buenas noches bichitos, uff que Estrés (del inglés stress, 'fatiga') O, Estrés se deriva del griego STRINGERE, que significa provocar tensión , según mi amigo Maikel.

No tengo tiempoooo *

jueves, 13 de mayo de 2010

Momentos... *









La sonrisa se utiliza generalmente para expresar felicidad, alegría, simpatía o para disimular hipócritamente una situación incomoda, una hipocresía.

Esta tarde de reencuentro con unos amigos( Por que uno de ellos vive en La Palma)hablando y hablando uno de ellos nos confeso al resto que es muy feliz. Con su trabajo estupendo, y con su recién matrimonio, es más feliz aún,y me consta que lo vive y lo siente así.

Luego tengo otro par de amigos, tremendamente inteligentes, que no encuentran su sitio en la vida.Y mirando mirando, quien más y quien menos tiene alguna razón por la que quejarse y que convierte en pilar para andar gimoteando por la vida.

No sé si es por ir a contracorriente o por comodidad pero a estas alturas de la vida y desde mis vivencias -duras, se lo garantizo-, creo que resulta más fácil renegar y protestar que hacer el esfuerzo de buscar la felicidad.

De hecho, creo que es una obligación. Indudablemente, cada cual establece su escala de valores desde los principios por los que rige su vida para hacer el camino de la forma menos costosa y menos dolorosa posible, por supuesto; pero a veces sólo el hecho de salir de uno mismo y mirar un poco más allá, nos permite entender que nuestra felicidad no tiene sentido si no incluye a los demás, aunque en algunos momentos de la vida y según con quien , mejor estar solo.

Tradicionalmente la felicidad ha tenido tres patas: salud, dinero y amor.

Son termómetros de medición con los que flagelarnos en mayor o menor medida.

El dinero y el amor son cuantificables de un sólo vistazo, es evidente.

Y hacemos cuentas y más cuentas para que todo nos cuadre a la perfección. La salud, sin embargo, sólo se aprecia cuando sentimos de cerca lo que supone perderla...

Porque la tendencia natural es la de quejarnos por lo que no tenemos en vez de alegrarnos y de disfrutar de lo que sí tenemos. Invertimos tiempo y esfuerzo (mental, sobre todo) en pensar en lo que hemos perdido, en nuestras decepciones amorosas, laborales...

¿Quien no se ha despertado a medianoche, se ha desvelado y se ha puesto a darle vueltas a la cabeza buscando una solución a no sé qué problema?

A mí me gustan las personas optimistas y positivas, es verdad. También las negativas pero acabo metiéndoles caña, no lo puedo evitar.

El optimismo ayuda a enfrentar las dificultades con ánimo y perseverancia, ayuda a descubrir lo positivo que tienen las personas y las circunstancias, confiando en nuestras capacidades y posibilidades junto con la ayuda que otras personas nos pueden brindar. A mí, como buen Capricornio, ésto de pedir ayuda me ha costado siempre, lo confieso, siempre tarde o temprano te tiran su ayuda por las narices.

Ese orgullo mal entendido, ése "yo me presto a llevar todos el peso que tengan que venir", ha sido parte de mi personalidad y aun hoy es el día que, si no fuera por mis amigo/as( pocos) -tesoros inmensos, infinitos, colosales-, se me olvidaría que las tristezas, las penas y los momentos bajos también hay que compartirlos.Y liberarlos para poder seguir hacia delante.

Creo que el quid está ahí, en liberar lastre, en pasar página, en aprender de lo vivido y vivir con lo aprendido. Y disfrutar, disfrutar mucho y a cada momento.

Disfrutar de los retos, de las piedras del camino, de momentos tiernos, de miradas; disfrutar del sexo, de la amistad, de la risa y del llanto.

Disfrutar de amaneceres y de anocheceres, de la luna, del sol, de la lluvia...

Disfrutar.

Porque todo es un regalo y por todo deberíamos estar agradecidos.

Esta tarde pasada me hicieron un regalo (bueno, dos) Sólo el hecho de que alguien pensara en mi e hiciera el esfuerzo de sorprenderme es una preciosa muestra de afecto.

Lo que más me deslumbra de un regalo (no necesariamente algo material) es que habla de la calidad de la persona que lo hace.

Una persona detallista es generosa, amorosa, empática, tierna y dulce, aunque luego se disfrace de otras cosas para sobrevivir.

Así que, desde aquí grito bien alto que tenemos que ser detallistas, que tenemos que cuidar a las personas que participan de nuestra vida pero que participan con todo, que tenemos que sorprender, amar, proteger y atender.

Y acoger siempre, porque la soledad duele .

Buenas Noches Bichitos y ojala puedan dormir esta noche, soñando con su fin de semana maravilloso*

martes, 11 de mayo de 2010

Olvidados *


Esta noche hablando en la Tertulia de radio donde me invitan todos los lunes desde hace más de dos años, a dar mi opinión, sobre temas de actualidad, con un grupo de buenos amigos, hablamos de una realidad llamada los "olvidados" de la que nadie quiere saber, es como cuando hablamos de África, están detrás de nosotros, como si fuera una gran bolsa de basura negra de la cual no queremos saber nada.

Cada día cuando paseo por las calles cerca de mi casa, los encuentro sentados en los bancos de la zona de la iglesia del Pilar y paseando, siempre con la mirada triste, aterida de frío, con la misma ropa y con la sombra lejana de una belleza que se habría ido marchitando a golpe de desgracias.

Me voy a centrar en una mujer y un chico. La mujer, que cada día que la veo, me da tristeza y rara vez me pide algo, y no tiene pinta de estar metida en la droga o alcoholizada; el chico lo conozco desde hace años y ha llegado ser parte de mi vida.

Los días han ido pasando y en Santa Cruz (el Santa Cruz de las Ramblas para abajo) han cerrado y han abierto negocios, han aparecido nuevos jubilados o parados, siguen caminando como si fueran inmortales los empresarios de pacotilla que se creen que se van a comer el mundo; y la mayoría seguimos pasando como buenamente podemos, unos días tocando el cielo y otros aliquebrados o estupefactos ante los pequeños desastres cotidianos.

Transitamos como mismo lo hacía Don Gilberto Alemán para escribir su libro sobre el café "El Águila" hace más de un siglo, y seguro que como también lo seguirán haciendo dentro de cien años los que caminen cuando nosotros ya no estemos.

Ella, sin embargo, ya no está hace algunos meses. No te das cuenta el primer o el segundo día de su desaparición.

Hacen falta muchas mañanas a la carrera camino del trabajo para darte cuenta de que ya no está como una estatua melancólica en cualquiera de los bancos de Santa cruz de Tenerife, siempre en la esquina, como si esperara que alguien se sentara con ella, o como si aún estuviera aguardando al amor de su vida.

Casi todo los días me encuentro con David, mi gran personaje, un chico que es vecino de mi mamá en Añaza, y que todas las mañanas viene desde Añaza al centro de santa cruz caminado y hablando por una emisora de radio imaginaria con alguna persona que solo él lo sabe, me recuerda a la canción que contaba la historia de Sebastian, cantada por Ruben Blades.

David y yo llegamos al acuerdo desde que lo veía por Añaza de darle dos euros, pero con la condición de verlo entrar al bar a desayunar o a comer algo, hablamos y nos saludábamos. Es un reflejo de una persona joven que todos sabemos quien es, que es parte de nuestro día a día, pero que no queremos saber nada más de el, tan solo darle el euro para que nos deje en paz, David tiene su historia, incluso su familia.

David, que no tendrá más de veinticinco años, fue hace pocos años campeón de Canarias con el colegio Hermano Pedro en una maratón de cinco kilómetros,y una vez lo devolvió la policía local de Santiago del Teide a su casa, de donde él llego solo, caminado; estas son algunas de sus anécdotas y ya saben quien lo conoce que TODOS los días es su Cumpleaños.

Luego está la familia, dos padres alcohólicos y con una casa llena de perros, todo lo que encuentran por la calle lo suben a su casa y con tres hermanos que tienen la misma condición mental que él...

David no es el peor de los tres hermanos, uno de ellos esta todo el día encerrado en la casa y se encuentra mucho peor aún, los trabajadores sociales de la zona conocen bien el caso, pero cuando uno habla con ellos, responden que no pueden hacer mucho más.

David sí esta atrapado por ese abrazo mortal de una familia con muchos problemas y que incluso le pegan para quitarle el dinero que la gente le da y cuando uno lo ve cada día parece que va con hambre atrasada, pero ante esto nadie, ni yo, tenemos soluciones y me pone triste pensarlo.

Ahora, aparte de David, del Legionario del banco, del negrito con la pierna rota y otros tantos que duermen por las ramblas, hay otros que han ido llegando; pero la chica triste y David con su emisora de Radio arreglando a su manera la ciudad, son personas de mi día a día.

Uno quiere pensar que la vida regala muchas oportunidades y que ella estará luchando contra la locura y él tratando de sobrevivir sin la esclavitud diaria de que sus padres o su hermano le peguen.

Supongo que siempre ha sido así, que hay unos que pasan y otros que se quedan, y que en medio de la calle o de la vida estamos todos sin saber adónde diablos iremos a parar mañana.

Les dejo a mis amigos que les gusta la fotografía una idea, que hagan un reportaje con exposición de todas estas personas "olvidadas" de la ciudad donde vivimos o trabajamos,personas que vemos todos los días pero que no sabemos de sus vidas. Ricardo, para la tele también te sirve.

Suerte señora, allí donde este, y mucha suerte David, seguro que te veo mañana y nos tomaremos un café con leche juntos con unos Donnuts.

Buenas noches bichitos, que descansen y no dejen de pensar en ellos alguna vez en el día *

domingo, 9 de mayo de 2010

Muy pronto en la vida es demasiado tarde *




La puerta por donde más me gusta entrar, a veces salir, pero sin importar en qué sentido vaya, es la puerta que más me gusta atravesar, la de mi casa,no sé si a ustedes les pasa también, pero a mí cuando me tratan bien, me sorprende, y es que cuando entro o salgo de mi casa ,me suceden cosas.

La vida se ha encargado de enseñarme muchas , ya les he ido contando, casi día a día en esto del Facebook y en mi blog. Unas preciosas, otras dolorosas, otras dulces, algunas amargas...

Pero todas las experiencias me han enriquecido, me han encaminado a configurar mi escala de valores, que es como el código por el que nos movemos.

En esta línea vital -o de órden existencial-, hay dos cosas muy importantes que he aprendido a base de tropezones y empujones varios en los últimos años: que la salud es lo más importante que tenemos y que cada persona tiene derecho a su propia pataleta y a una escala de valores propia y sobre todo a tener la vida que cada cual quiera, sin obligarlos a nada más.

Que quizá lo que es bueno para mí, a ti te puede parecer una locura. Pero si nos respetamos, podemos llegar a convivir en armonía y en paz, No?.

La salud es eso que damos por hecho y que únicamente valoramos cuando la perdemos. En primera persona o alguien de cerca.

La salud es un pasaporte de bienestar, de equilibrio, de estabilidad contextual. Desde luego no es lo único pero es lo suficientemente básico como para darle la importancia que tiene.

Nos pasamos la vida maltratando nuestra salud: excesos de alcohol los fines de semana,Dietas raras para bajar de peso por aquello que se acerca el verano, ¡¡de trabajo!!...

Descanso insuficiente y de una calidad más que dudosa, una alimentación a todas luces desequilibrada, pésimas posturas corporales (ordenador, coche, hacer el amor.jajaja...), contaminación acústica, intoxicación televisiva, desarraigo de los afectos, inmunidad a los problemas ajenos... Maltratamos el CUERPO, la MENTE y el ALMA, quien da más?.

Y un día, como estos que vivimos, nos levantamos de la cama y algo se parte en dos; sentimos dolor, tristeza, malestar. Sentimos las ganas abandonar, de no luchar más, ganas de parar el mundo y respirar hondo para ver si nuestros pulmones pueden insuflarse de algo más que de oxígeno.

Pero resulta que ni el mundo se para ni los problemas desaparecen por arte de magia. La vida -compleja, divina, mágica, poderosa, terrible- se hace así así, a ratitos, a trazos y borrones (La Gran Rosana, que no paro de oír estos días), a golpe de esperanzas maltrechas. Y pasado el berrinche, sólo nos queda volver a lanzarnos a la aventura de ser felices.

Que nadie dijo que fuera fácil pero sí que es una obligación.

Así que dejemos esos días pordioseros, desvalidos y míseros y obliguémonos a dar lo mejor de nosotros mismos, obliguémonos al optimismo y a la esperanza, a ser un poco happys y otro poco hippies, que la verdad que esto último lo voy perdiendo con los años y era como mejor vivía, relativizando todo porque todo tiene algo bueno de lo que podemos aprender mucho y uno no para de aprender minuto a minuto ene esta vida.

Las encrucijadas son para crecer y son imprescindibles; hay que tomar decisiones, valorar lo que somos y lo que queremos ser, lo que tenemos y lo que queremos tener.

Y como los sueños no llegan a la puerta de casa, pues hagamos que nuestras manos los construyan.

No sé qué me traerá el día de mañana pero he decidido que esta semana que empieza mañana, sera el día a día para no rendirse, para volver a creer en la esperanza, para atiborrar de optimismo la autoestima, para creer en mi más que nada , como lo hacía hace años, nadie me ha regalado nada en esta vida.

Una vez más y mientras llega el momento, disfrutare del hoy y el ahora, de los pequeños detalles, de sonrisas, abrazos y miradas que se nos regalan cada día gente como tú.

Recordaré, cuando se me olvide, que mientras no se demuestre lo contrario, tengo una sola vida para vivir.

Y que vivir no es únicamente, pasar las hojas del calendario, en el día a día, vivir es que me regalen sonrisas y yo intentar regalarte y que veas las mías,y aprender a conformarme con pasear contigo y disfrutar de tu compañía.

Buenas noches Bichitos, y a por la nueva semana, que es una menos de nuestra Vida *

sábado, 8 de mayo de 2010

Las Olas *





Hay un pensamiento que a veces es duro de aceptar. Para algunos realmente es el más difícil de aceptar.


Este pensamiento es que las personas van y vienen.


Hemos nacido en una cultura disney donde se nos pone en la cabeza una y otra vez la idea de que estamos predestinados a una mujer o un hombre, y cuando vemos que no es así y esa persona fallece o nos deja o por alguna otra razón termina esa relación se nos cae el mundo encima.


Frente a este hecho mucha gente actúa con violencia, del estilo: ya que no puedes ser para mi te destruiré… lo que causa en parte la actual violencia machista, o feminista.


Esta tarde de Domingo, cuando estaba cerca del mar contemplando las olas, aprendí que podemos recurrir al ejemplo de ellas ...


“Nosotros somos una costa de arena, llena de cosas bellas, y a ella paulatinamente se acerca y se van las olas. Algunas olas son tranquilas y placenteras y nos hacen sentir bien, otras sin embargo son de tormenta y nos crean sufrimiento. Sea como fuere hay que darse cuenta de que ya sea una ola que nos haga sentir bien o mal ,tarde o temprano nos dejara. Y es importante darse cuenta de que nosotros no somos las olas, sino la costa a la cual vienen a chocar estas…”


Por lo tanto la próxima vez que veas que necesitas mucho a otra persona o que al contrario, la aborreces, medita en este símil y trata de comprender que tarde o temprano todo pasara y quizas esa ola vuelva, o no.


Aún así trata a todos con amor y recuerda que solo eres la costa.


Buenas noches y feliz semana Bichitos *

jueves, 6 de mayo de 2010

La gente..*




Esta tarde-noche me han hecho pensar, me dicen que ya no escribo como antes, también y esto es cierto, que los momentos no son los mismos delante de esta pantalla de ordenador cuando lo hago, y todo esto me hace pensar también en la gente, gente nueva, gente que esta , gente que ha pasado por la vida de uno, y es que al principio de nuestra vida, y una vez más cuando envejecemos, nos hacen falta la ayuda y el cariño de los demás.

Desgraciadamente, entre estos dos periodos de nuestra vida, durante el tiempo en el que somos fuertes y capaces de cuidar de nosotros mismos, descuidamos el valioso cultivo del cariño y de la compasión con el resto de la gente.

Puesto que nuestra propia vida comienza y termina con necesidad de afecto, ¿no sería mejor que practicásemos la compasión y el amor hacia los demás mientras somos fuertes y capaces?

Pedro Guerra cantaba una canción preciosa que dice... Hay gente en la cola de todos los cines gente que llora gente que ríe gente, que sube y que baja de un coche, gente en el rastro y en los ascensores,gente en la guagua en el metro,en la lluvia en un árbol, gente en la cuesta vestida desnuda cantando,gente con sombra con dudas gente que añora y que ayuda,gente que vive a la moda que viene y que va...

A mi, como la canción del gran Pedro,quizás por aquello de criarme en la plaza de la alameda y en las calles del barrio de Chamberí, me gusta la gente que es espiritual, con idealismo en los ojos y los pies en la realidad.

Me gusta la gente que ríe, llora,como a él, y que se emociona con una simple carta,(email) un llamada, una canción, una buena película, un buen libro, un gesto de cariño,una mirada,un abrazo o un atardecer en la punta de hidalgo...

Gente que ama y tiene nostalgias, que le gusta estar con los amigos, que cultiva flores, que ama los animales, admira paisajes, la poesía, sabe escuchar y que le gusta "PERDER" el tiempo con los de más.

Gente que tiene "TIEMPO" para sonreír, pedir perdón, repartir ternuras, compartir vivencias y tiene espacio para las emociones dentro de sí, emociones que fluyen naturalmente de adentro de su ser!

Gente que le gusta hacer las cosas que le agradan, sin huir de compromisos difíciles, por más desgastantes que sean.

Gente que ayuda, orienta, entiende, aconseja, busca la verdad y siempre quiere aprender, aunque sea de un niño, de un pobre, de un analfabeto.

Gente de corazón desarmado, sin odio y preconceptos baratos, con mucho amor dentro de sí.

Gente que se equivoca y lo reconoce, cae y se levanta, asimila los golpes, tomando lecciones de los errores y haciendo redimir sus lágrimas y sufrimientos.

Me gusta mucho la gente así, gente sencilla sin más ...

Hay una ley no escrita que dice que “el mundo es de los fuertes”, y que “sobrevive apenas el más apto”.

Si esto fuese cierto, la especie humana no habría podido subsistir, pues sus individuos necesitan protección durante un largo periodo de tiempo (los especialistas dicen que apenas podemos valernos por nosotros mismos después de los nueve años de edad, mientras que una jirafa lo consigue en ocho meses como máximo, y una abeja alcanza su independencia en menos de cinco minutos).

Desde luego, hay momentos en los que este fuego avanza en otra dirección, pero yo nunca dejo de preguntarme: ¿Dónde están los otros? ¿Acaso me aislé demasiado? Como a cualquier persona sana, también me hace falta la soledad, el tiempo de la reflexión.
Pero esto no debe convertirse en un vicio.

La independencia emocional no conduce absolutamente a ninguna parte – a no ser a una pretendida fortaleza, cuyo único e inútil objetivo es impresionar a los demás.

La dependencia emocional, por su parte, es como una hoguera que encendiéramos.

Al principio, las relaciones son difíciles. De la misma manera, con el fuego hay que conformarse primero con el desagradable humo, que dificulta la respiración y arranca las lágrimas.

Sin embargo, una vez encendido el fuego del asadero o chuletada, el humo desaparece, y las llamas lo iluminan todo, transmitiendo calor, calma, y, de cuando en cuando, haciendo saltar alguna brasa que nos quema, pero que también anima nuestra relación con el resto de la gente.

¿No están de acuerdo?

Todos hemos oído hablar de una dolencia de África Central conocida como enfermedad del sueño.

Lo que tenemos que saber es que existe una enfermedad muy similar que ataca al alma, y que es muy peligrosa, porque se desarrolla sin ser detectada. Al notar el menor síntoma de indiferencia y de falta de entusiasmo ante los demás, hay que hacer saltar las alarmas.

La única manera de prevenirse contra esta enfermedad es entender que el alma sufre, y mucho, cuando la obligamos a vivir superficialmente.

Al alma le gustan las cosas bellas y profundas y sobre todo la buena gente como tu.

Lo que no me gustaría es terminar como la canción de Pedrito Guerra ...Hay gente que sueña que abraza a otra gente gente que reza y luego no entiende gente durmiendo en el borde del rio gente en los ...Pero que sola esta...

O como dice Ortega Cano… Que sabe la gente, que sabe la gente... Que tu cariño y el mío es como la corriente. Que sabe la gente… http://www.youtube.com/watch?v=Y_Bkfxfvh7M&NR=1


Buenas noches Bichitos, buenas noches mi gente, que diría de nuevo Pepe Benavente*