La Música de Sergio

jueves, 29 de abril de 2010

Se Nos casa Jesus, uno menos, quedo yo *


Tengo un potente y poderoso sentido de la amistad, quien me conoce lo sabe; no sé si por cultura, por mi escala de valores o por haber sido educado en un entrañable entorno en las calles y en la plaza de la Alameda de Santa Cruz de la Palma, cálido y lleno de cariño y corriendo y jugando libremente.

Y es que mañana viernes se nos casa Jesus. Con el paso de los años, de los amigos de Chamberí que éramos un gran grupo de chicos y chicas, (donde el abuelo de una que se yo,jejeje, nos tiraba cubos de agua cada vez que nos sentábamos en la esquina para que no fuéramos y no nos reunamos allí) nos hemos quedado seis, uno por alguna razón, la que sea y a mis taitantos, igual que ellos, mis amigo/as son los pilares de mi vida, creo y siento mucho la amistad y el hacer lo que esta en mi mano para que el resto crezca en su vida.

Estos amigos, han vivido cosas de mi vida en años, en algunos momentos desde cerca y otras veces desde un poco más lejos. Una de tantas anécdotas de por que les quiero. Por algún mal entendido familiar, cargaron con la caja de mi papá fallecido dentro, hasta la puerta de la iglesia, antes de subirlo al coche fúnebre. Solo con una mirada mía, sabían lo que necesitaba en aquel momento, eso nunca lo olvidare y ellos lo saben por que más de una vez se lo he dicho, ya tan solo por eso son Grandes.

Hemos vivido alegrías y desgracias, muchos carnavales, muchos fines de años, muchas novias de unos y de otros, viajes ...

Es un delirio, una auténtica suerte, una gran alegría. Inmenso. Una llamada, un email,un sms, un regalo que llega por sorpresa; una crítica, un abrazo, un secreto...todo merece mi afecto y mi agradecimiento hacia ellos.

Todo deja me deja huella con ellos, todo hace que el amor crezca, porque sí, yo siento un amor grande, exultante y absoluto por mis amigo/as. Es otro amor, otro que sólo se vive en una dirección, un amor que hace bien, que cura.

Y crecemos porque nos respetamos y nos regalamos lo mejor de cada uno, cada vez que nos vemos, con nuestras miradas nos recordamos de jóvenes y como nos ha costado llegar a los hombres que somos ahora.

Jesus se fue a la isla de donde yo llegue a Tenerife, se fue a la islita de La Palma a trabajar ,y allí poco a poco después de seis años ha hecho su vida, hasta el punto que se nos casa en horas con Alicia.

Allí estaremos a tu lado tus amigos de siempre, más tu familia para celebrar un día tan importante para tí y por lo tanto para nosotros porque tu felicidad es la nuestra.

Y es que a mí me hacen falta mis amigo/as. En sentido figurado y literalmente.

Necesito tocarlos, abrazarlos, olerlos y como no besarlos, aunque algunos no se dejan, jejeje. Necesito un achuchón moña y un cotilleo a tiempo; necesito pasear con ellos, cantar, reír, contarles más de un chiste malo de los míos e incluso llorar,por que no...

Juntos... Canalizando todo lo canalizable. Necesito el espacio que me brindan y en horas sera uno de ellos, para pararme y mirar dentro, el espacio donde siempre soy yo mismo, sin máscaras, sin poses, sin guiones.

No hay lugar más seguro y reconfortante que la amistad.

Allí no hay miedo a la traición, a sentirse juzgado, aunque Hilde es medio cabrón y ahora que me reencontré con mi amiga de siempre Cristo también en los desayunos, ella también...jejeje, y es que sentirse solo o enjuiciado por muy tonto que sea lo que preocupa, mis amigos alientan mi alma y curan mi corazón. Como un eclipse de luna y de Sol ...

Hoy, a horas de la Boda de Jesus, ellos saben, que alzo mi voz por mi gente, por ellos cinco y por ustedes, por las mujeres increíbles y maravillosas que la vida ha puesto en mi camino y que me han hecho ser mejor persona y también por mis amigos que siempre han estado a pesar que nos veamos de año en año o cada lustro en La Palma.

Podría seguir hablando de ellos y de mí, pero eso ya queda para vivirlo mañana nosotros, alrededor de una mesa y la felicidad que se nos Casa uno más del pequeño grupo que queda de Los Spectrum de Chamberí.

Felicidades Hermano, que Tú y Alicia sean muy felices en este nuevo camino, sabes que me tienes como siempre para lo que sea, donde sea.

En horas te daré un gran abrazo y viviré como el que más tu felicidad.

Buenas noches bichitos*

La magia del ayer, que todo lo envuelve *




Llevo semanas que no paro y es que nunca tengo tiempo para lo que de verdad es importante, y que a veces hacemos por hacer -sin sopesar, sin analizar, sin calibrar-, como sabiamente dice mi amigo Rafa, casi siempre lo que más nos cuesta es respetar los tiempos ajenos y empatizar con generosidad, entendiendo que cada persona necesita su espacio, su tempo, su ritmo; necesita momentos de intimidad propia, esos ratos de locura que sólo comprende uno mismo.

Hay tiempos de acercamiento y tiempos de soledad buscada; hay tiempos de aventura y tiempos de recogerse. Hay -debe haber- tiempo de todo y para todo, esto lo sabemos y mucho, los que nos criamos en islas no capitalinas de canarias.

Y en esos tiempos de (in)comprensión, no hay por qué poner en jaque los sentimientos, los afectos, los quereres -¡filón filosófico!; la libertad es un derecho propio, inamomible y trascendental. Básico. Y hay que hacer uso de ella, con toda la responsabilidad que conlleva. Lejos de culpabilidades, chantajes o solidaridad mal entendida.

Aunque, bien mirado, ¿quién es libre de verdad?

¿Es libre la persona que está encarcelada, pero cuyos pensamientos no están restringidos por nada ni por nadie?

¿O es el libre quien puede ir a donde quiera y hacer lo que le apetezca, pero bajo unas normas y reglas, prejuicios y creencias que a veces ni siquiera se plantea, como Naywa, la niña musulmana que por llevar hiyab fue expulsada de clase en Madrid ? ¿alguien que hace y camina y decide sin preguntarse si está haciendo lo que en verdad quiere, que únicamente reproduce aquello que le han dicho que es lo "normal"?.

La libertad no se ajusta a una sola definición; es un conjunto de acciones, de hechos, de pensamientos. Y por ende, hay una libertad por cada individuo del mundo. Casi náaa .

Así que, si miramos, si el corazón nos dice que no dejamos libertad, que no dejamos que la gente que tenemos cerca crezca y realice sus sueños, hagamos un ejercicio de autocrítica para entender que el respeto pasa por preguntar:

"¿QUÉ NECESITAS DE MÍ?"

Besos de amar,respirar y sentir la emoción... junto a un Colacao Saboreante.

Buenas noches y... Si me pierdo por tu piel,me viene a acariciar la magia del ayer con la noche, que todo lo envuelve *

miércoles, 28 de abril de 2010

Viene de lo de ayer *



..."Las caricias son en Análisis Transaccional cualquier tipo de manifestación de una persona,ya sea verbal o no verbal,que implique el darse cuenta de la existencia de otra.

Son formas de reconocimiento de los demás y son vitales para sobrevivir y vivir,
tanto físicamente como psicológicamente, so pena de que, si son insuficientes en cantidad o calidad, se padezcan serios trastornos"

de la Wikipedia


... si hay días en que ni nosotro/as mismo/as nos aguantamos, puede ser por la sencilla razón de que andamos falto/as de caricias. A todo/as nos gusta oír un "te quiero" o un "gracias", recibir un abrazo cálido o una nota cariñosa, compartir un beso... esas muestras de amor nos hacen sentir bien y nos permiten sonreír desde el fondo. Sin embargo, vivimos economizando muestras de afecto, que son positivas en la bidireccional de cada relación.

Es una lástima pero no somos tan expresivos como deberíamos serlo. Si algo nos gusta, apenas compartimos un "gracias"; si alguien nos resulta agradable, pocas veces nos atrevemos a decir "¡qué bueno estar contigo, me gusta tu compañía y eres muy divertido/as !".

Por otro lado, nos cuesta aceptar las muestras de cariño positivas que nos dan. Si nos dicen “¡qué guapo estás hoy!”, lo más fácil es responder: "¡eso se lo dirás a todos!". Confundimos la vanidad con la humildad; es mucho más complicado dar las gracias que poner una barrera afectiva. Pero no debemos confundir la caricia honesta, que brota de la necesidad de expresar afecto, con la falsa caricia expresada generalmente en forma de adulación y que está directamente relacionada con la hipocresía.

Tampoco pedimos las caricias y los detalles que necesitamos, porque creemos erróneamente que ya solicitadas pierden valor. Sin embargo, es justo para ambas partes dar pistas sobre lo que nos gusta, sobre cuánto valoramos según qué muestras afectivas. No hay que tener miedo ni vergüenza por explicar que una rosa nos conmueve, que un regalito tontorrón nos gana o que una entrada sorpresa para un concierto nos ayuda a mantener viva la llama del amor. El amor que sea.

Reflexionemos dos minutillos y contestémos:
¿Cuántas caricias he dado hoy?
¿Cuántas caricias he recibido en el trabajo, en mi familia, de mis amigos?
¿He pedido hoy las caricias que necesitaba?
¿He rechazado hoy las caricias que me ofrecían?
¿Me he dado caricias a mí mismo/a?


Todos/as necesitamos muestras de afecto; cuantas más muestras, más alegría nos invade y más se refuerza nuestra autoestima. Hay más beneficios derivados de unas manifiestaciones tiernas y llenas de cariño:

- Se despiertan nuestra conexión con la vida y la alegría de vivir.

- Disminuye el nivel de estrés.

- Aumenta la energía vital.

- Ahuyenta la depresión.

- Cultiva el bienestar, la armonía y la relajación.

- Estimula nuestra identidad y nuestra escala de valores.

- Ayuda a desarrollar nuestro potencial creativo, no sólo artístico, sino existencial.

- Facilita la expresión de sentimientos y emociones.

... así que, indudablemente, una sesión de caricias y de ternura, nos reporta innumerables beneficios positivos que pueden animarnos un día... o alguno más .

Cuando te vea te daré un abrazo, no lo dudes.

Buenas noches, abrazos y besos con toda la ternura del mundo *

lunes, 26 de abril de 2010

Las realaciones personales. Parte primera *








Lo siento. Estoy un poco como la primavera, que va y viene y aún uno, no se enterado de que ha llegado.

La verdad es que el nuevo trabajo en el que estoy inmerso me tiene un poco loco, que la agilidad y la destreza de uno ya no es lo que eran, los años no pasan en balde y la romería de ayer me dejo más para allá que para acá. Ufff ... Por cierto, Tegueste santa cruz en Taxi, 35 euros...

... y hablando de gente nueva paseándose por nuestra historia, sigo constatando que es tremendamente enriquecedor compartir la vida con personas que traen aires nuevos a nuestros días.

El otro día, ¡cómo no!, estuvimos hablando sobre las manifestaciones de afecto, sobr

... y hablando de gente nueva paseándose por nuestra historia, sigo constatando que es tremendamente enriquecedor compartir la vida con personas que traen aires nuevos a nuestros días.

El otro día, ¡cómo no!, estuvimos hablando sobre las manifestaciones de afecto, sobre besos y abrazos que damos (o no damos) y sobre ese espacio fantasma que pretendemos preservar a toda costa, ese campo de fuerza que activamos para que nadie nos invada. Casi ná.

La mayoría de expertos que he leído, reconocen que las personas que manifiestan su afecto suelen ser más libres, espontáneas, con menos prejuicios y mayor capacidad de placer sexual.

Los padres que promueven que sus hijo/as expresen sus afectos sin inhibiciones, les ayudan a tener una vida sexual más sana y satisfactoria, al romperse la asociación entre afecto, sexo y algo negativo, convirtiendo a ambos en algo bueno y, sobre todo, natural, que han aprendido en el hogar. Con frecuencia, las encuestas sobre conducta sexual colocan a los franceses a la cabeza en cuanto a la frecuencia de sus relaciones íntimas, lo cual tiene como una razón el que su cultura del amor sea más abierta.

Una desinhibición que les permite besar, abrazar o acariciar a su pareja, sea en el Tranvía, parques, calles, o bares.

Es en ese entorno en donde han surgido algunas de las ideas y posturas más revolucionarias y liberadoras a lo largo de la historia, al desligarse primero de los tabúes, mitos y prejuicios sobre la sexualidad de cada persona y el afecto que va ligado a ella, para después, acometer empresas que afectan al conjunto de la sociedad.

La idea con la que partimos siempre es que compartir nuestros sentimientos es una práctica arriesgada, una práctica que nos deja indefenso/as y un argumento para que lo/as demás nos hagan daño.

El modo en que nos relacionamos suele ser muy diferente y está marcado por:

- Lo que pensamos, es decir, las creencias internas que se tienen.
- Quiénes sean las personas que se encuentran.
- Las actitudes que manifiesta cada persona.

Hay personas que resultan poco cercanas, que ponen un muro entre ellas y los demás.

Resultan distantes, inaccesibles y es difícil entablar una comunicación dinámica y bidireccional.

Dan la impresión de tener seguridad en sí mismas, pero tras esa máscara hay miedo (ése post sobre las máscaras... Intentan controlar con su frialdad un mundo sentimental casi muerto, razón por la que evitan el contacto afectivo. Sostienen, en los casos más extremos, una rigidez generalizada sobre lo que sienten. Se extrañan de sus afectos, ni los conocen ni los quieren conocer.

Todos tenemos un inconsciente en el que permanecen los sentimientos que censuramos, los deseos que nos prohibimos y las dificultades que no hemos podido elaborar. Estos materiales psíquicos se fraguaron en nuestra infancia, una época en la que aún no teníamos recursos para organizar las emociones. Si tampoco se pudo hacer más tarde, nos defenderemos de esas emociones con una coraza de frialdad.

Los conflictos son parte de la vida, parte de las relaciones con otras personas que, por un lado, nos enriquecen y por otro, nos sitúan ante las infinitas perspectivas, ideas, planes, formas de ser y de estar en el mundo. De ahí surgen los desencuentros, pero si hacemos de cada conflicto una oportunidad para reflexionar parándonos y pensando con serenidad en lo que ocurre y buscando caminos para que todas las partes implicadas ganemos y nos enriquezcamos, habremos conseguido que los conflictos nos ayuden a crecer y a ser mejores personas.

...Mañana acabo este post, que sin querer he tenido que recortar; hace tantos días que no estámos juntos que cuando me pongo, no hay quien me pare.

Espero que éste final de Abril esté siendo bueno, lleno de esa luz de primavera y ese olor de tantos árboles en flor, con el sabor a nuestra Tierra y Romerías, y encuentro con nuestras tradiciones de nuestros antepasados.

La primavera nos pone en marcha de nuevo, nos recarga, nos lanza...

Besos locos, tiernos y dulces, muy dulces...

Buenas noches bichitos *

viernes, 23 de abril de 2010

Los de fuera de Tegueste, somos Extrategueste...*







En las últimas semanas se me han ido amigos de mi vida, y es que todo tiene un principio y un final.

Hablando esta noche con mi amigo de la infancia Rafa,y recordando todo lo vivido con los que ya no están, nos pusimos nostálgicos, y algo tristes... y me hizo pensar el muy jodido, me hace pensar que hoy me toca pedir disculpas; a veces la red que se teje alrededor de la vida se enmaraña y nos vemos atrapados en eternas promesas de tiempos mejores que, a la hora de la verdad, nunca acaban de llegar.

Pero una vida vivida a golpe de empujones y de risas robadas, siempre es mejor que una vida sosa y aburrida. De verdad que sí.

Les tengo que contar que tengo unos horarios nuevos y a veces complicados para adaptarlos a los ustedes, me he metido en mil líos de trabajo y estudios, y alguna que otra escapada a uno mismo.

Les pido, repito, disculpas y de paso un poco de paciencia -de esa que tenemos los palmeros y que podemos contagiar a los de más, para ver si entre todos conseguimos aunar criterios y avanzamos en la misma dirección.

El mejor horario de esta etapa es a partir de las diez de la noche, así que apuntadme por ahí en esa digna hora en que los ingleses van a dormir , menos cuando están en el sur de nuestras islas .

Podemos compartir nuestros ratos en plan caja de bombones, Porque ¿han probado a compartir una caja de bombones? ¿de esas con muchos sabores, mezclas y formas sugerentes, los del Aderno, por ejemplo? una caja a dos -o más- manos, es una caja con magia, es una razón para reír y para sentir que hay que disfrutar de las pequeñas cosas que nos hacen bien. Como la vida misma, vamos, tal y como se decía en un archifamoso guión de película.

Pero lo que más me gusta, una vez más, es lo bella que es la vida cuando se nos permite -y nos permitimos- vivirla en libertad (o en toda la libertad posible).

Cuando sentimos que la energía fluye en positivo, cuando las personas que forman parte de nuestra vida nos hacen sentir importantes, cuando nos paramos a contemplar el horizonte y sentimos paz... cuando nos sentimos felices, también nos estamos realizando en libertad.

En este reencontrado que hacer, he tenido que ver, analizar y reflexionar sobre el mensaje de la película "Los lunes al sol", que tenía abandonada en la recámara de películas pendientes de ver de nuevo(que, por cierto, son más de las que quisiera).

En un momento de la película, hay un breve diálogo sobre EL TIEMPO, ese don preciado que nos empeñamos en hipotecar. Dice algo así:

"-¿El tiempo?¿Qué tiempo?

-Pues ¡qué tiempo va a ser! ¡El único que hay!

-Pues ¡menuda mierda!"

Reflejo oportuno y realista de cómo vivimos la vida y de cómo sentimos que pasa el tiempo. Por regla general, perdemos más tiempo quejándonos que haciendo algo por cambiar aquello que no nos gusta.

Y casi siempre tenemos un saco de excusas de las que echar mano para lamentos, protestas y reclamos. Que sí, que hay que ser realistas -no se puede vivir sin dinero, es verdad, pero quizá sin con mucho menos del que creemos- pero también hay que dejar que los sueños encuentren su pauta; a la hora de la verdad, cuando toca ser valientes, nunca hay un momento oportuno. Cuando hay que tomar decisiones, siempre hay una obligación mayor que nos lo impide. Cuando queremos rozar la felicidad... acabamos por cerrarle las puertas de par en par.

El tiempo es el gozo de la vida, el ser, el sentir. Hace falta tiempo para amarse, para abrazarse, para mirarse y disfrutarse.

Hace falta tiempo para escuchar al corazón y reconocer nuestro interior. Migajas de tiempo nos hacen sentir bien pero el TIEMPO nos permite crecer y mirar nuestro pasado con la certeza de una vida de verdad, de una vida compartida. Y sin embargo, invertimos ese tiempo en acumular, en atesorar, en tener más, en guardar "por si acaso". ¿Por si acaso, qué? Si no tenemos tiempo, no habrá nada que disfrutar. Y además ni sabremos hacerlo.

Miremos un poco a nuestro alrededor; el máximo principio vital por el que se rigen casi todas las personas de nuestro entorno es el de ganar más dinero. Más dinero para gastar más.

Nadie -excepto cierta mujer excepcional que he tenido la suerte de encontrar en mi camino- expresa en voz alta que lo que de verdad quiere es tiempo para soñar, para estar, para sentir, para amar. Ese tiempo que no se vende, que no se compra, que no cotiza. Y que sin embargo es el que le da verdadero sentido a la vida.

El tiempo es maravilloso cuando se comparte con seres queridos,y se que tengo que hacer todo lo posible para volver a estar con ustedes, sin perder mucho tiempo en ello.

Quizas este Domingo en la Romería de Tegueste que vuelvo a ella, sea una buena razón para verme con muchos de ustedes y aprovechar bien ese tiempo, y decir.. Íbamos cuatro guitarras, bandurria, requinto, timplillo y laúd...

"No sueñes tu vida,vive tu sueño, el sueño de vernos con tiempo "

Hasta el Domingo mi gente, como diría Pepe Benavente *

miércoles, 21 de abril de 2010

LO CORCREOT EN ETSA VDIA *


"Sgeun etsduios raleziaods por una Uivenrsdiad Ignlsea,
no ipmotra el odren en el que las ltears etsen ecsritas,
la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea
y la utlima ltera esetn ecsritas en la psiocion cocrreta.

El retso peuden etsar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams, pquore no lemeos cada ltera en si msima snio cdaa paalbra en un contxetso.

Presnoamelnte,
¡esto me preace icrneilbe!

¡Tnatos aoñs de colgeio praa ndaa!"

(...)

Pues en la vida, pasa parecido.

A veces entendemos sin querer, a veces entendemos lo que no hay que entender, alguna veces no entendemos ni aunque lo tengamos en las mismas narices y otras veces, te lo cuentan los de más...

Otras veces nos ponemos la armadura y así no tenemos que dar explicaciones de lo que entendemos y de lo que no. Porque aunque seamos conscientes de que el silencio -la no-comunicación- nos hace daño y que con esa actitud podemos hacer daño a quien nos aprecia, es infinitamente más cómodo no dar la cara y desde luego, no enfrentarnos a nuestros sentimientos, por lo que pueda pasar...

...y así, detrás de adjetivos y etiquetitas, nos permitimos el lujo de pasar por la vida sin sembrar nada, sin compartirnos, sin dejar el alma al descubierto.Y a la larga, nos sentimos vacíos y tristes y un poco amargados, porque, nos guste o no, todos necesitamos de las personas y toda muestra de afecto que se nos regale, nos hace bien y nos ayuda a ver las cosas de otro modo, a poner énfasis en otros afectos.

Todos necesitamos que nos digan cosas bonitas, que nos demuestren ternura, que nos hagan saber que somos importantes. Todos. En lo personal, en lo profesional, en lo afectivo, en cada uno de los apartados que conforman nuestra vida.

Es un gustazo -y no me digan que no- que alguien que trabaja con nosotros, un día sea capaz de verbalizar cuánto le gusta lo que hacemos y que a gusto trabaja a nuestro lado. O qué suerte haber encontrado un compañero en el que poder confiar. O qué delicia tener unas amigas que sean tan increíbles regalos (como las mías!..

...O....o....o....Los detalles pequeñitos ayudan a conseguir grandes sueños. Así que no escatimemos en gestos cariñosos y respetuosos, en palabras llenas de ternura y de admiración, en regalos de esos sin fecha ni apellido... Pensemos, para variar, en lo que les puede hacer felices a los demás; pensemos en sus sueños, en sus ilusiones, en esas razones que les hacen sonreir...

Así que aprovecho este rinconcito, para darles las gracias a todos lo que vienen por este derrames de palabras, que algunas veces no tienen mucho sentido.

Gracias por querer sentir más allá de la piel...*

Me sentia un poco ...*


Estos días que me he alejado un poco mucho del ordenador y del saber de los de más, he pensado que no importa cuánto tiempo pases sentado frente al ordenador. Lo que importa es cómo aprovechas ese tiempo y para que.

Todos sabemos que distraerse resulta muy sencillo: un tweet, un vistazo a Facebook, un repaso a las últimas noticias, chatear con un amigo/a del que ya ni te acordabas…

Pertenecer a este gran ‘universo virtual' es relativamente sencillo y las posibilidades que ofrece lo hacen muy atractivo.

Todo/as los que estamos por aquí , sabemos que en tan solo unos minutos uno puede crear su perfil en la red, incluyendo los datos personales que considere oportunos, y a partir de ahí subir fotos, compartir vídeos con sus contactos o mantener conversaciones a tiempo real, a saber con quien,y es que esto de la redes acerca a personas que están a miles de kilómetros a nuestro lado como si fuera real, y las que tenemos a pocos kilómetros o metros las aleja, por que ya las dimo por vistas.

Todo termina llegando. No sólo verás pasar el cadáver de tu enemigo si te sientas a esperar delante de la puerta de tu casa, también verás cómo transitan todas las sucesivas modas que van saliendo en los telediarios, que dicho sea de paso hace tiempo que no me paro a verlos como antes.

Lo del fenómeno hikikomori fue algo que empecé a leer hace un tiempo ya y que entonces me parecía imposible que se consolidara en una sociedad como la nuestra.

Con esta palabra se describía la conducta de muchos adolescentes y adultos jóvenes japoneses, tal como les conté al principio que se encierran durante años en su propia habitación, siempre en la casa de sus padres, sin querer saber nada del mundo: viven conectados a la virtualidad del ordenador y de la televisión con todas las consecuencias. Uno se decía que eso, con nuestra forma de ser y nuestras playas, no terminaría pasando aquí en la vida. Pero para qué confiará uno en la lógica si ahora lo que se lleva es el surrealismo diario. Ya aquí hay muchos hikikomoris, cada vez más, en muchas casas de padres desesperados por la renuncia a la vida y al fresco de la calle de ese hijo en el que habían depositado todas sus esperanzas.

En Dublinesca, la última y magistral novela de Enrique Vila-Matas, el escritor catalán se acerca a esta costumbre nipona que se ha terminado extendiendo a medio mundo. La palabreja, si la traducimos al castellano, significa aislamiento.

Por tanto los canarios somos un poco hikikomoris si tenemos en cuenta que aislamiento, hasta que no se demuestre lo contrario, viene de isla; pero creo que ese parecido se queda sólo en la epidermis del significado de la palabra. También es verdad que últimamente, con tanto partido de fútbol entre semana, y con los Mundiales a la vuelta de la esquina, sí corremos el riesgo de no salir de casa en todo el día.

Si miramos desde el punto de vista de esos adolescentes encerrados entre las cuatro paredes de su casa, nos encontramos a rebeldes y a desencantados de una sociedad agresiva y sin espíritu que sólo premia lo material y lo crematístico: muchos de ellos se ven incapacitados para seguir el ritmo productivo que se les exige y acaban derrotados dentro de su propia habitación.

En literatura se daba mucho la figura del acostado: Marcel Proust escribió los siete tomos de En busca del tiempo perdido metido en la cama, lo mismo que hizo el uruguayo Juan Carlos Onetti sus últimos años en su piso de la Avenida de América con buena parte de su obra.

Los hikikomoris, sin embargo, sólo escriben y se comunican a través de los ordenadores. Se han extraviado y no saben dónde queda la realidad que sigue palpitando en la calle. Antes los jóvenes rebeldes se iban al Tibet o a darse un baño purificador al Ganges.

Ahora, en cambio, se encierran y se pierden dentro de sí mismos como caracoles extraviados en su propia concha.

Ni siquiera les salva el amor, si es que existe claro.

Pero siempre he pensado que sentirse solo, es quedarse en el baño sin papel y que no haya nadie en casa .

Buenas noches o días, según leas esto,hasta más ver. y.....

He vuelto, muy feliz *