La Música de Sergio

domingo, 12 de septiembre de 2010

El mejor regalo que le puedes dar a alguien es “ Tu Tiempo”


Sábado por la noche y hacía tiempo que no me sentía tan tranquilo y tan feliz conmigo mismo.


Creo que he vuelto a controlar mi “Tiempo”, hace un tiempo lo había perdido, pero ahora puedo decir que el “Tiempo” es mío y controlo todo aquello que puedo para ser feliz con él.


“El tiempo”… ¿Qué es eso realmente? ¿Pasa o no pasa? ¿Su existencia depende de nuestra percepción? ¿Es lineal o circular? ¿Qué puede decirnos la Física sobre” el tiempo”? ¿Existe una diferencia objetiva entre pasado y futuro? ¿El destino está ya determinado? ¿Es posible viajar en el tiempo? ¿Es posible cambiar el pasado?


Muchas son las preguntas acerca de eso que los humanos hemos decidido llamar Tiempo, uno de los más grandes desafíos para nuestro intelecto, en la comprensión de la naturaleza.


Hace mucho tiempo y nunca mejor dicho, en el período de entreguerras (1918-1939), un tipo bastante conocido escribió un interesante libro que me leí hace un año más o menos, cuando me quería encerrar en mí mismo y en este libro entre otros me ayudo a ello: Sein und Zeit, o sea, “ser y tiempo”.


El tipo al que me refiero se llamaba Heidegger. Y era un filósofo alemán que pronto cosecharía gran fama, siendo realmente influyente en el pensamiento de décadas después. En esta obra, Heidegger expone una idea muy interesante:


El tiempo es vida, y el tiempo sólo existe en su forma de presente; el pasado ya no se podía cambiar, y el futuro no existe más allá de ser el lugar donde proyectamos nuestras esperanzas e ilusiones. Así pues, sólo presente.


Lógicamente, el pensamiento de Heidegger era infinitamente más complejo y elaborado que esto.


Permítaseme que simplemente extraiga una idea, aunque deje tiritando la obra del señor teutón.


La idea de Heidegger sobre el tiempo es sumamente real. Podemos dedicar mucho tiempo a pensar en lo que fue o pudo ser. Somos capaces de estar mucho tiempo del día en lo que pudo pasar anoche en aquel momento o no, y si eso cambiara el ahora de uno.


Ciertamente. Al mismo tiempo, otra buena parte de nuestras energías las gastamos pensando en el futuro que viene, pero generalmente no para hacer planes o proyectos sino, sobre todo, para soñar.


Entre el llanto y rechinar de dientes sobre el pasado y el fantasear el futuro, consumimos buena parte de nuestras energías…


El tiempo es el regalo más preciado que tenemos porque es limitado. Podemos producir más dinero, pero no más tiempo.



Cuando le dedicamos tiempo a una persona, le estamos entregando una porción de nuestra vida que nunca podremos recuperar.



Nuestro tiempo es nuestra vida.


El mejor regalo que le puedes dar a alguien es “tu tiempo”.


Y ¿qué hacemos con el presente?


Qué hace la gente con su tiempo


La mayor parte del mundo mundial, a día 12 de Septiembre del 2010,Sábado a estas horas, resume su actividad presente en un objetivo “supremo”: sobrevivir. No sobrevivir como Bruce Willis en La jungla de cristal, pero sí referido a que el único objetivo es uno mismo y mi “yo”.


Por tanto, se divide el horario semanal en dos actividades fundamentales: por un lado lograr el sustento (el currele), por otro el uso del sustento (ocio).


Fin. La jornada queda repartida en las horas dedicadas a poder pagar la luz y las horas dedicadas a mover el esqueleto.


Trabajar, además, para la mayor parte de la población Canaria no es más que una especie de paréntesis en la vida de uno. Las ocho horas de la jornada laboral (o eso dice la ley), son concebidas como “un mal trago”, un “mal necesario”, para poder comer y tener tiempo para ese ocio donde se saca “la bestia” que llevamos dentro y desfogamos la frustración de la semana.


Como rara vez se consigue plenamente, uno espera al siguiente viernes para intentarlo de nuevo. De finde en finde y tiro porque me toca.


¿No conformamos con eso?


Y ya ves, es Sábado y estoy más que feliz esta noche en mi casa tranquilo.


Es posible evaluar la importancia que le asignamos a algo considerando el tiempo que estamos dispuestos a dedicarle. Cuanto más tiempo le dedicamos a algo, más evidente resulta la relevancia y el valor que tiene para nosotros.


Si quieres conocer las prioridades de una persona, fíjate en cómo usa el tiempo. No, la culpa de la frustración habitual de la gente no es porque haya crisis (influye, claro. Y más carecen de trabajo) o porque ya no queden garitos como los de antes, ni si quiera en el Puerto de la Cruz.



Eso es sólo la alfombra que recubre el verdadero percal.


Nuestro corazón aspira, pide, necesita, clama, grita… por algo más.


Algo que te llene de verdad. Y la clave no es divertirse más. Eso está genial.


Pero en el fondo uno quiere realizarse, aspira a ser feliz de una manera plena y total.


Y esa felicidad no se logra buscándose a uno mismo. No puede ser que vivamos de viernes en viernes, descubriendo cada fin de semana que la vida no nos llena y que queremos algo distinto que no encontramos.


La receta de mí abuela


Con esto que sepan que solo estoy expresando lo que pienso, no más que eso, quien me conoce sabe que odio a los sabelotodo y que la humildad no existen para ellos, y que ellos mismos se creen que no van ni al baño a hacer popo. jeje.


Pero si pienso que la realidad es que tenemos que aprender a vivir nuestra vida intensamente, plenamente.


¿Cómo?


En primer lugar, uno tiene que lograr cambiar el chip y ver en el trabajo una forma de realizarse y de aportar a la sociedad.


No es un medio mecánico y traumático de conseguir dinero.


A fin de cuentas, lo vas a tener que hacer igual, así que merece la pena ver en el trabajo algo más que te ayude a vivir 24 horas de vida al día, no 16. Ya sea estudiar, recoger basura, trabajar haciendo clavos, creando música para los de más o de ...


En tu trabajo te realizas como persona de una forma especial, y además haces un servicio a la sociedad en general.


¡Qué distinto es comprarte unos pantalones en la calle del castillo, en Triana o la calle real, con un dependiente amable y atento que con un tío frío y seco!


No hay color. Ni para ti, ni para él mismo.


En segundo lugar, ¡no dediques todo tu tiempo libre a pensar en ti! No significa que lo primero que hagas al llegar del curro sea ponerte a limpiar el coche al vecino, si es la vecina, ya cambia la cosa. Jajaja, es bromita...


Significa que pienses en amigos a los que llamar para ver cómo andan, en quedar con gente que lo necesita, visitar personas que se alegrarán con tu visita, implicarte en actividades dedicadas para los demás (en tu comunidad de vecinos, en una ONG, o en una asociación de amigos del escaldón de gofio…¡tantas cosas!).


Pero lo importante es no estar pendiente sólo de nuestro ombligo y la pelusita que creamos dentro de él.


El mundo es más grande. Haz cosas para ti, ¡claro! Pero no sólo.


De un sano equilibrio depende la felicidad y la plena realización.


No es suficiente decir que las relaciones son importantes: debemos demostrarlo en nuestras acciones, invirtiendo tiempo en ellas. Las palabras por sí solas nada valen: "No solamente debemos decir que amamos, sino que debemos demostrarlo por medio de lo que hacemos".


Las relaciones exigen tiempo y esfuerzo.


Y Amor se deletrea así:


“ T-I-E-M-P-O ”.



Un corazón que aspira a más , pero que su tiempo va caminado y el corazón si que tiene un fin de tiempo y eso aún la medicina no lo puede cambiar solo alargar un poco más .


Vive lo más feliz que pueda, en los momentos y con las personas que crees tu que más feliz te van hacer .


Espero que esta noche de Sábado seas feliz y estes aprovechanco tu " Tiempo" de la mejor forma que crees que es posible pasarlo y la mejor compañia.


Buenas noches bichitos *

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